No le digas todo lo que sabes, o el dia de mañana te cogerán las llaves...
SLOWLIFE...
Conocía la esencia de la vida... La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte... Asusta pensar cuantas cosas se escapan a nuestro control... Creemos que nunca nos ocurrirá algo especial... No como en las películas...
¿Por qué creemos que es necesarío decir gilipolleces para estar comodos?... No lo se... Es una buena pregunta. Entonces sabes que has dado con una persona especial... Puedes estar un minuto callado, y compartir el puto silencio...
Ven, repasemos la lección... No olvidemos ganar esta competición que es la vida...
Suena muy horrible... Ningún tema es horrible si la historia es veraz. Si la prosa es limpia y honesta y manifiesta valor y elegancia bajo presión...
Yo sueño que nos largamos... A Hawaii o un sitio así... Donde no estemos rodeados de la gente que odiamos... Nada de esto existe... Solo estamos tú y yo...
Me gusta como me siento ahora... Me gusta estar pensando en el abrigo rojo y en la television... Ahora cuando veo el Sol puedo sonreir...
Hablar es una escapatoria, una forma de desahogar tu mente... Una mente llena de pensamientos inútiles, y pensamientos que no te apetece compartir... Siento que hablar es una manera de dar escapatoria a sentimientos que no te atreves a expresar físicamente... Una huida del mundo físico a través de las ondas...
sábado, 30 de enero de 2016
sábado, 16 de enero de 2016
El lado oscuro del corazón
Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o
como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! - y en esto soy irreductible, no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo conmigo!
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! - y en esto soy irreductible, no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo conmigo!
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