Comimos perro y hombre, hasta que tontos de nosotros nos pusimos nombres.
¿Qué me viste dónde? ¿En ese bosque tras los bloques?
Ah, sí, hay un platillo allí entre los álamos, y un hombrecillo recitando salmos.
Yo me lo quito de mí para que tú comas. Toma.
Si sabes cuidar no te abandonan. Hay quien no tiene de nada y todavía le sobra. Misericordia. Miseria gorda.
Hechos a medida, cada uno diferente, somos copos de nieve diferentes,
mundo nuevo, violento, la muerte de Occidente, lo siento, ¿Lo sientes?
Todos parecen muertos, dead.