lunes, 11 de mayo de 2015
Mensaje en código
Ahora todo era más confuso que antes. Y tú dirás, ¿Más confuso? Sí, más confuso. Tenía un enigma ante mis ojos y tenía que descifrarlo. Me gustan los retos, sobre todo aquellos difíciles, y no me gusta darme por vencido. Quiero a toda costa saber de que se trata y quiero descubrirlo por mí mismo. Ya tengo mis hipótesis, pero ¿Cómo cuatro míseras lineas podían dejarme con esta intrincada cuestión sin resolver? Esa sensación de creerse Sherlock era increíble, pero a la vez estresante porque el reloj retrocedía velozmente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario